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miércoles, 24 de febrero de 2016

Hay miradas que derriten el Ártico.

Por los ojos oscuros que se perdían cada viernes en ese portal a los dieciséis.
Por la suerte de poder decir que todo lo que planeó allí, que todo lo que planearon, ha pasado.

Que vive en el número tres, en esa calle de la gran ciudad por la que moría.
Que pudo huir de la que la había visto crecer y se le había quedado tan pequeña.

Pero ni ella, ni nadie, hubiera imaginado que hoy estaría perdiendo la cabeza por volver a ella cada viernes.

Porque dijo nunca más y mírala al final. 

Y vuelve cada fin de semana a buscar lo que ya no tiene, a buscarse donde ya no puede.
Y a no encontrarse en ningún lado.

A darse cuenta que los ojos verdes que antes derretían, ahora congelan.
Casi tanto como se le ha congelado a ella el invierno desde que no los mira.

Pero aún así, se aferra a la idea de que cuando acabe...

Volverán a llamar.

Y se le agotan los días.
Y el domingo la maleta volverá a estar en la puerta.
Y sabe que no quiere irse, no ahora, no así.

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Penúltima página.

Entre versos de Suit y entradas que se quedan en borradores, vuelan delante mía todas las cenizas que, por jugar con fuego, deja el 2015.
Porque lo peor de jugar con fuego no es quemarse, es consumirse. Y joder, qué año tan fuego, y joder qué año tan daño.
Pero, sobre todo, QUÉ AÑO.
Antes escribía más y sentía menos, ahora escribo menos y siento más.
Este podría ser un buen resumen de mi 2015, porque si se trata de sentir...
Nunca, nadie, tanto, como contigo
PERO NO, no debía ser, y quizá por eso, no iba a ser.
Y se empiezan a cerrar círculos, a dejar de cagarla tanto y aprender, a recordar que hay más desastres con los mismos ojos esperando ahí fuera.
A saber que, aunque siempre le quedará esa magia... TIENE TRUCO.

Por el año que se va, por el que viene, por mis trece, por mañana, por la noche de tu vida número cien, por ser fuerte, por escucharlas, por volver a perderme entre botellas, por no encontrarme donde menos debo, en quien menos debo.

Pero sobre todo, por un 2016 con ellas, Y MENOS MAL.